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| Durante las jornadas, la comunidad construyó propuestas simbólicas y territoriales que harán parte de esta ruta. Foto: Gobierno de Caldas. |
Redacción El Caldense
Caldas
Un total de 29 participantes, entre víctimas del conflicto armado, familias buscadoras, pescadores, docentes y líderes comunitarios, culminaron los encuentros participativos para la construcción de la denominada Ruta de la Memoria, una iniciativa orientada a fortalecer los procesos de reparación simbólica y memoria histórica en el oriente de Caldas.
El proyecto responde a las medidas restaurativas ordenadas por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y es liderado por una alianza entre la Gobernación de Caldas, Inficaldas, la Promotora Energética del Centro y la Fundación Fundecos, organización con más de cuatro décadas de trabajo comunitario en el municipio de Samaná.
De acuerdo con la jefe de la Unidad de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobierno de Caldas, Lina María Salazar, estos espacios han permitido fortalecer el acompañamiento institucional y avanzar en procesos de reconstrucción colectiva de la memoria.
“Estos encuentros han sido muy valiosos porque hemos podido recuperar más información y acompañar a las comunidades para que sientan que la institucionalidad está trabajando y está comprometida con estos hechos de restauración y memoria en el territorio”, señaló la funcionaria.
Durante las jornadas, la comunidad construyó propuestas simbólicas y territoriales que harán parte de esta ruta, entre ellas la instalación de piedras conmemorativas, la siembra de “árboles memoria”, la creación de senderos pedagógicos y miradores, así como la elaboración de murales y espacios destinados a preservar los relatos de las víctimas.
La iniciativa también contempla acciones culturales y de ritualidad, como ceremonias de sanación del río, grabaciones de voces y nombres de víctimas, producción de documentales testimoniales y la creación de una “llama permanente” como símbolo de memoria y resistencia.
Otro de los componentes del proyecto será la articulación con instituciones educativas, con el objetivo de fortalecer procesos pedagógicos alrededor de la memoria histórica, la verdad y la construcción de paz en los territorios.
Desde la organización del proceso se destacó especialmente la participación de mujeres buscadoras de Norcasia y Samaná, así como de las Mesas Municipales de Víctimas, cuya intervención ha sido clave para consolidar la Ruta de la Memoria como una apuesta colectiva por la dignificación de las víctimas y la no repetición del conflicto armado.


